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Una sencilla Idea para apoyar desde los Ayuntamientos el principio democrático de que el que gane, gobierne

Carmen PASCUAL MONZÓ

Federico LÓPEZ DE LA RIVA CARRASCO.

Funcionarios de Administración Local con Habilitación de Carácter Nacional

El Consultor de los Ayuntamientos, Editorial Wolters Kluwer

LA LEY 3745/2018

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Resumen

Propuesta de modificación de la LOREG para la elección directa del Alcalde y que gobierne la lista más votada.

Nos vamos a referir en este artículo a una medida que, de llevarse a cabo, cambiaría sustancialmente la percepción que los ciudadanos tienen de sus representantes políticos cuando acceden a los cargos para los que han sido elegidos.

Atañe a la elección directa de alcalde vinculada al gobierno de la lista más votada. Una sencilla modificación del artículo 196 LOREG (LA LEY 1596/1985) y una corrección del artículo 197 que regula la presentación de la moción de censura elevando el quórum exigible, darían estabilidad a los municipios y sentido democrático a sus instituciones. No se entiende que el que gane no gobierne y el que pierda se quede con la alcaldía. Los ciudadanos tienen que saber que su voto sirve para algo, tienen que ver que la más alta representación institucional de su gobierno municipal, la de alcalde, recae en la opción mayoritaria y que la responsabilidad política le es exigible en primer lugar y precisamente por ser el más votado.

Si el alcalde no es el más votado es porque sus votos se han multiplicado y si el candidato de la lista más votada no es alcalde, es porque sus votos se han dividido. Es el ataque más directo al principio de igualdad consagrado en la democracia por el cual una persona es igual a un voto.

La elección directa de alcalde o el gobierno de la lista más votada

Antes de entrar a exponer el núcleo de la cuestión, conviene recordar que el artículo 140 CE (LA LEY 2500/1978) dice textualmente que «el alcalde es elegido por los concejales o por los vecinos» (la elección del Alcalde está regulada en el capítulo IX de la LOREG (LA LEY 1596/1985): arts. 196 a 200).

Actualmente, excepto para las entidades locales menores en que el alcalde pedáneo es elegido directamente por los vecinos, la elección de alcalde es de segundo grado y depende de la decisión de los concejales.

Se trataría de proceder a la proclamación directa de Alcalde al candidato o candidata que encabece la lista más votada. En este caso, habría que distinguir entre dos sistemas electorales:

  • Mayoritario, para la elección directa de alcalde por los vecinos.
  • Proporcional, para la elección de los concejales.

Las modificaciones legales afectarían solo a la elección de alcalde y no a la de los concejales. De este modo, el alcalde sería proclamado como tal, una vez constituida la Corporación, por el solo hecho de ser el candidato que encabece la lista más votada, con independencia del número de concejalías obtenido por dicha lista o del porcentaje de votos obtenidos en la misma.

Así, el artículo 196 LOREG (LA LEY 1596/1985) quedaría redactado así:

En la misma sesión de constitución de la Corporación se procede a la elección de Alcalde, de acuerdo con el siguiente procedimiento:

Será proclamado alcalde el candidato que encabece la lista que haya obtenido el mayor número de votos populares en el correspondiente municipio.

En los Municipios comprendidos entre 100 y 250 habitantes pueden ser candidatos a Alcalde todos los Concejales; siendo proclamado electo el candidato que obtenga la mayoría de los votos de los Concejales.

Situaciones que se pueden dar:

  • Que la lista del alcalde haya obtenido la mayoría absoluta del número de concejales de la Corporación. El alcalde tiene el respaldo del pleno para todos los acuerdos sin necesidad de pactar con otros grupos.
  • Que el alcalde gobierne en minoría. En este supuesto lo más normal es que busque bien un «pacto de legislatura», bien pactos puntuales con otros grupos. Con dificultades pero se puede gobernar. Sin embargo, penderá sobre él la posibilidad de sufrir una moción de censura.

    En este caso, habría que modificar los quórums de presentación y votación de la moción de censura para dar estabilidad a ese gobierno, bien exigiendo un mínimo de 3/5 o de 2/3 del número de concejales que integran la corporación.

    Para que el alcalde pudiera mantener su condición hasta el final del Mandato, en el caso de que se exigiera 3/5, el alcalde tendría que tener 2/5 +1 del número de concejales de la Corporación. Y si se opta por los 2/3, debería contar con el respaldo de al menos 1/3 +1. Modificación del artículo 197.1 LOREG (LA LEY 1596/1985).

    El instrumento de la moción de censura se configuraría así como la clave de la gobernabilidad del municipio, porque permitiría el juego del equilibrio de fuerzas entre el alcalde y su grupo y el resto de grupos de la oposición. Si el alcalde es capaz de negociar y pactar podría esquivar la moción, a su vez la oposición no perdería este mecanismo de «control».